miércoles, julio 02, 2008
El tiempo pasa, la vida no para y una tampoco. En el último mes me enfermé todo lo que no me había enfermado los últimos años: gripe, afonía, gastroenteritis, contracturas...
Es que estoy quemada... Posta...

Recurro a Wikipedia (el recurso que cualquier orate con tendencia a la automedicación debería evitar):

Burn-out es traducido literalmente como "quemarse". Se trata de un estado de vacío interior, de desgaste espiritual, de “infarto al alma”, en el que la persona afectada no sólo ha gastado sus energías recargables, sino que su sustancia ha sido también atacada y dañada. Daños físicos causa de enfermedades son parte del síndrome burn-out. Se puede presumir que cuerpo, mente y espíritu conforman una unidad.

La parte del espíritu es medio "pedo-místico" pero, bueno, sigamos...

Síntomas del burn-out:
  • Típica es la descripción de impotencia en la que al levantarse ya se siente cansado y apático. El trabajo no tiene fin y, a pesar de que se hace todo para cumplir con los compromisos del trabajo, nunca se termina. Lo que anteriormente era motivo de alegría, ahora no lo es. Aún cuando se tiene tiempo se siente siempre estresado.
  • Vistos por otras personas aparentan sensibilidad, depresión e insatisfacción.
  • A nivel corporal aparecen molestias múltiples como insomnio, dolor de cabeza, mareos, dolores musculares en nuca y espalda, trastornos digestivos, infecciones acumuladas, trastornos respiratorios y circulatorios o variaciones en el peso.
That's it!
Encima parece que es algo que nos pasa a todos los docentes... Entre los pibes que no dan bola, los sueldos que son una lágrima, los padres que rompen los huevos y demás bemoles, cómo no terminar con las neuronas cruzadas?
Necesito unas vacaciones y para las de invierno falta mucho. Si me dan una licencia psiquiátrica hasta que lleguen las vacaciones, no me ofendo en lo más mínimo.

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